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Maxim Februari (Foto: Chris Rijksen)

“Quiero mostrar que ser transexual no determina la vida de uno”

En 2012, el periódico holandés NRC-Handelsblad anunció que el autor de una de sus columnas iba a cambiar de nombre. Ese autor era Maxim Februari, que empezaba su transición de género con la intención de vivir públicamente como hombre. El periodista, novelista y sociólogo compuso un libro que detalla su experiencia: La fabricación de un hombre. Notas sobre la transexualidad, el cual va a presentar en la Feria Internacional del Libro de Bogotá.



Usted es periodista y filósofo. ¿Qué tanto afectó eso su perspectiva sobre la transición?

A veces creo que no la hubiera aplazado por tanto tiempo, hasta los 49 años, si hubiera sido una persona más práctica. Pude haber decido hacer algo sobre mi situación sin más, en vez de hacer tanto esfuerzo para darle sentido y trabajarlo de manera intelectual. Tener una formación filosófica no garantiza tener una vida satisfactoria.



¿Cómo influyó esa formación la manera en que escribió su libro?

Una creciente cantidad de hombres trans escriben sus memorias y autobiografías. Eso es esencial para entender y además le provee a los jóvenes ejemplos e inspiración. Pero no sentí la necesidad de agregar mi historia personal a esa colección. En cambio, escribí un libro informativo, una especie de todo-lo-que-necesitas-saber-sobre-la-transexualidad. Un texto claro y accesible que le gente le puede dar a sus parejas, padres, amigos y colegas cuando quieran saber lo básico de una transición. Supongo que es por ser un académico que prefiero un enfoque teórico.



Usted es una figura pública, ¿cómo afectó eso su transición?

Afortunadamente, no soy mundialmente famoso. Para ser honesto, nunca pensé que el anuncio de mi transición iba a ser tan impactante. Fue muy difícil y exigente aparecer en televisión nacional habiendo recién comenzado la terapia hormonal. La gente espera que uno cambie de la noche a la mañana, pero eso no pasa. El cuerpo se demora en cambiar y masculinizarse. Entonces me sentía vulnerable haciendo entrevistas y presentándome cómo un hombre en un momento cuando nada había cambiado, en términos físicos. Ahora me siento mucho más confiado.

En este momento ya pasó la tormenta, se han acostumbrado a mi apariencia nueva y a mi nombre nuevo, y la vida sigue como si nada hubiera ocurrido. La única razón por la que me arrepiento de haber estado bajo la mirada pública es que nunca puedo pasar desapercibido. Muchos hombres trans, apenas logran que los entiendan cómo hombres, buscan un trabajo nuevo y empiezan una vida en la cual casi nadie conoce su historia. Yo no tengo la posibilidad de hacerlo. Wikipedia me delata adonde sea que vaya. 



En este momento hay varias figuras transexuales en la esfera pública. ¿Eso tuvo un efecto sobre su transición?

En Holanda, fui la primera persona trans que anunció su transición al público. Hay algunas mujeres trans holandesas que son bien conocidas entre el público general, pero su fama vino después de que pasaran por su transición. En Estados Unidos la historia de Caitlyn Jenner ha creado una gran sensación. Es un pesar que no la conociéramos antes en Holanda, porque no tuvimos la oportunidad de acompañarla en el proceso. Para que haya un entendimiento mayor, ayuda conocer a alguien que ha pasado por esa transición. Tengo la esperanza que en el futuro cercano veamos a políticos, deportistas, actores y ejecutivos declarar que son trans. 



¿Se siente presionado para ser un ejemplo?

Sí, pero me he liberado de esa obligación. Solo soy un hombre, no soy todos los hombres. No todos los hombres trans se parecen a mí. Somos igual de diversos al resto de la humanidad.

La manera en que decidí ser un ejemplo es que volví la normalidad lo antes posible.  En mi columna de opinión escribo sobre política, leyes, ética, los mismos temas que trabajaba antes. Quiero mostrar que ser transexual no determina toda la vida o personalidad de una persona.



¿Cuál es su opinión acerca de la cobertura mediática de la transexualidad y temas relacionados?

En mi experiencia, los medios están muy interesados y dispuestos a entender. Pero dado que el tema se les hace tan novedoso, hacen preguntas extrañas. Por ejemplo preguntas sobre 'cirugías' que son completamente irrelevantes.

Lo que le importa a la gente es que uno, como persona trans, cambie su papel social de una manera que encaje con su identidad. Para eso puede ser relevante la terapia hormonal ya que cambia notablemente la apariencia y ayuda a que la gente lo vea a uno como es. Pero cualquier cirugía que uno se haga solo cambia el cuerpo debajo de la ropa, en lugares que no le incumben a los medios.



¿Ha notado algún cambio en la manera que los medios tratan a las personas transexuales?

Los medios, cómo el resto de la sociedad, se acostumbran a los fenómenos y al léxico que los acompaña. Hoy en día veo entrevistas muy agradables a la gente trans.



Entonces no es solo que el tema está de moda…

No, puede que sea un tema muy ‘hot’ en el momento por toda la información que se ha vuelto disponible a través del internet, y porque personas trans de todas las edades están empezando su transición al mismo tiempo gracias a esa ola de información. Pero la gente siempre va estar interesada en la feminidad y en la masculinidad. Entonces lo transexual siempre va ser un tema de interés.



Su libro es una obra muy personal. Sin embargo, ¿hay aspectos de una transición que son generales?

El libro es personal en el sentido que narra mi historia. Pero por encima de todo es un libro sobre la sociedad, sobre la identidad y la ley, sobre los aspectos médicos, los aspectos financieros. En resumen, sobre todo lo que implica una transición, sin importar el país.



¿Qué tan ‘común’ es su historia?

Tengo mucho en común con otros hombres trans, aunque todos tenemos cuerpos, talentos y temperamentos distintos. Esto es lo que compartimos: fuimos criados como niñas delante de la sociedad y hemos tenido que descifrar, por nuestra cuenta, nuestro papel masculino, lo cual puede ser muy difícil. En los primeros años nos preguntábamos ansiosos si íbamos a poder crecer una barba o aumentar nuestros músculos, nos preguntamos qué hacer si nos quedamos calvos. Es muy grato poder consultar todas esas preguntas con otros trans.

La razón por la cual le doy tanta importancia a la representación de los hombres trans en los medios es que es un sujeto poco común. Las mujeres trans son muy visibles, pero los hombres trans pasan desapercibidos. Es bueno señalar que la transmasculinidad existe al igual que la transfeminidad.



Va a visitar la Feria Internacional del libro en Bogotá. ¿Qué cree que va a encontrar?

Lo que he oído es que la sociedad colombiana está pasando por un cambio rápido y que las ciudades son muy modernas. Tengo curiosidad de conocer a colombianos trans, ambos hombres y mujeres, y que me cuenten cómo han sido sus vidas en años recientes.



Si su libro solo lograra comunicar un mensaje, ¿cuál quisiera que fuera?

La transexualidad es una condición médica que se puede solucionar fácilmente y sin altos costos financieros. Quienes estén alrededor de una persona trans tienen un simple deber, el de cambiar los pronombres de "ella" a "él", o "él" a "ella", eso es todo. Problema resuelto.


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